Pasamos
tantos tiempos juntos
Lo tuyo era
todo un juego
Me
alegrabas con tus locuras
Toreabas
canciones de cuna
Te
encontramos en la calle
Nos conocías
desde hace mucho
Eras el
perro de la esperanza
El amigo
del orgullo
Mil veces
me hiciste enojar
y otras mil
reír y llorar
Parecía que
tenías muchas vidas
Que no te
ibas a morir jamás
Encontramos mutuamente
La familia
que deseábamos
Alguien que
nos acompañe
Y que no se
aleje de nuestro lado
El destino
quiso que yo me valla
Y la muerte
ya te llama
Y no te
pude decir adiós
Dulce
animal de tanta gracia
Perro
extraño de verdad
A veces
siento que viviste cien años
A veces un
minuto nomás
Pero basto
para que te conociera
Aunque yo
sentía soledad
Fuiste uno de
mis primeros amigos
Fuiste el
perfume de mi manantial
Nos
volveremos a encontrar
y te podré
saludar
Podremos
charlar un rato
Y otra vez,
como en la infancia
Jugar y
jugar.
dedicado a mi perro/amigo muerto : cristian, loco y vizcacha
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